El gasto en energía representa una de las partidas más abultadas dentro del presupuesto mensual de cualquier hogar. Sin embargo, no es necesario realizar grandes inversiones en reformas o paneles solares para ver una reducción drástica en la factura eléctrica.
A continuación, analizamos diez hábitos de consumo prácticos y cambios de configuración sencillos que puedes aplicar hoy mismo para recortar el importe de tu recibo de la luz.
Simulador: ¿Cuánto puedes ahorrar?
Marca los trucos que vas a aplicar hoy mismo para calcular tu ahorro estimado:
1. Ajusta la potencia contratada de tu vivienda
Muchos hogares pagan cada mes por más potencia de la que realmente necesitan. Revisa tus lecturas en la web de tu distribuidora eléctrica. Si nunca te saltan los plomos, es muy probable que puedas bajar medio o un kilovatio (kW) de potencia, lo que supondrá un ahorro fijo anual considerable.

2. Revisa si estás en el mercado libre o regulado (PVPC)
Compara las tarifas de mercado libre con la tarifa regulada (PVPC). Según la época del año y la volatilidad energética, una opción puede resultar significativamente más económica que la otra.
3. Elimina el consumo fantasma (Standby)
Televisores, consolas, microondas y cargadores consumen electricidad de forma continua cuando están apagados pero enchufados. Utilizar regletas con interruptor para apagar estos dispositivos por completo puede ahorrar hasta un 10% en tu consumo anual.

4. Optimiza el uso de los electrodomésticos de mayor consumo
La lavadora, el lavavajillas y la secadora representan una parte importante del consumo diario. Utiliza programas de agua fría o ECO y ponlos en marcha únicamente cuando estén a plena carga.
5. Pásate al alumbrado LED
Sustituir las bombillas halógenas o de bajo consumo tradicionales por tecnología LED reduce el consumo en iluminación hasta en un 80% y ofrece una durabilidad muy superior.
6. Configura la temperatura adecuada de la climatización
En verano, ajusta el aire acondicionado a una temperatura de entre 24 °C y 26 °C. En invierno, mantén la calefacción entre 19 °C y 21 °C. Cada grado extra incrementa el consumo energético un 7%.
7. Descongela el congelador periódicamente
Una capa de escarcha de solo un par de milímetros en las paredes del congelador obliga al motor a trabajar con más intensidad, aumentando el consumo del frigorífico hasta un 20%.
8. Aprovecha el calor residual al cocinar
Al utilizar la vitrocerámica o el horno, apaga el electrodoméstico entre 5 y 10 minutos antes de finalizar la cocción para que los alimentos terminen de prepararse con el calor almacenado.
9. Comprueba los cierres y el aislamiento de puertas y ventanas
Detectar y sellar las fugas de aire en marcos de ventanas y puertas evita que se escape el calor o el aire frío, reduciendo el esfuerzo que deben realizar los sistemas de calefacción o aire acondicionado.
10. Revisa la etiqueta de eficiencia al renovar electrodomésticos
Si necesitas reemplazar algún electrodoméstico antiguo, opta por modelos con etiqueta de eficiencia energética alta (clase A, B o C en el etiquetado actual). Aunque la inversión inicial sea ligeramente mayor, se amortiza rápidamente en el recibo mensual.

Aviso de transparencia: Este contenido tiene un propósito puramente educativo e informativo y no constituye asesoramiento comercial ni energético.

